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	<title>Domingo Díaz Amato. Neurofilosofía &#38; Neuroética &#187; Neuroeconomía</title>
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	<description>Blog de Domingo Díaz - Neurofilosofía y Neuroética</description>
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		<title>¿La molécula de la moral? (IIª Parte)</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Apr 2013 07:11:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Domingo Díaz Amato. Neurofilosofía &#38; Neuroética</dc:creator>
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		<description><![CDATA[por Domingo Díaz &#124;
La importancia de este péptido radica en que es el centro de una complicada red de adaptaciones [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>por</em> <a href="http://www.prensaria.com/que-es-prensaria/" target="_blank">Domingo Díaz</a> |</p>
<p>La importancia de este péptido radica en que es el centro de una complicada red de adaptaciones que poseen los mamíferos para el cuidado de los demás (Churchland and Paz 2012, 25). La evolución en el cerebro de los mamíferos permitió que la oxitocina se adaptase para atender las tareas del cuidado de la descendencia, y más tarde, ampliar este cuidado a los grupos sociales. Visto de esta manera, el análisis propuesto por Patricia Churchland en El cerebro moral pone de manifiesto la función central de la oxitocina en nuestra moralidad.</p>
<div id="attachment_17843" class="wp-caption aligncenter" style="width: 430px"><a href="http://www.prensaria.com/wp-content/uploads/2013/03/img_tetrapeptido.gif" target="_blank"><img class="size-full wp-image-17843     " style="margin-top: 4px; margin-bottom: 4px;" title=" Tetrapeptide structural formulae" src="http://www.prensaria.com/wp-content/uploads/2013/03/img_tetrapeptido.gif" alt="img_tetrapeptido" width="420" height="284" /></a><p class="wp-caption-text">Fórmula estructural del tetrapéptido (imagen:<a href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tetrapeptide_structural_formulae_v.1.png" target="_blank" rel="nofollow">Jü/Wikipedia</a>)</p></div>
<p><span id="more-17844"></span><br />
La capacidad que nos permite extender el cuidado personal más allá de nosotros mismos depende de mecanismos cerebrales y corporales que «maternalizan» el cerebro de la hembra, dependiendo en última instancia de un grupo de hormonas en el que se encuentran la oxitocina y la vasopresina arginina. «Es casi seguro que estos mecanismos no fueron, en un principio, seleccionados para servir a una serie amplia de finalidades sociales, sino que solo pretendían asegurar que la hembra contara con los recursos y la motivación necesarios para amamantar, defender y, en términos más generales, dedicarse al bienestar de sus indefensos pequeños hasta que pudieran valerse por sí mismos» (Churchland and Paz 2012, 43).</p>
<p>Los fetos de las mamíferas embarazadas liberan un grupo de hormonas a través del torrente sanguíneo que actúa principalmente sobre las neuronas de las estructuras subcorticales, «maternalizando» el cerebro de la madre. Se han observado en las hembras mamíferas, incluidas las humanas, patrones comunes de conductas, tales como: comer más, preparación del nido o el acondicionamiento de un lugar seguro para el parto. En cuanto al nivel de producción de oxitocina durante el embarazo, este se regula al alza, siendo también fundamental en la subida de la leche durante la lactancia.</p>
<p>Una cuestión fundamental para destacar es la modificación en los mecanismos cerebrales que nos lleva del cuidado de la propia descendencia al cuidado de individuos ajenos a ellas, es decir, al centro de la moralidad.</p>
<p>Referencias<br />
Churchland, Patricia Smith y Carme Font Paz (Trad.). 2012. <em>El cerebro moral. Lo que la neurociencia nos cuenta sobre la moralidad</em>. Barcelona: Paidós.</p>
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		<title>¿La molécula de la moral? (Iª Parte)</title>
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		<pubDate>Sat, 23 Mar 2013 11:41:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Domingo Díaz Amato. Neurofilosofía &#38; Neuroética</dc:creator>
				<category><![CDATA[LAS PALABRAS Y LAS COSAS]]></category>
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		<description><![CDATA[por Domingo Díaz &#124;
La oxitocina (neuropéptido o cadena de aminoácidos) es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>por</em> <a href="http://www.prensaria.com/que-es-prensaria/" target="_blank">Domingo Díaz</a> |</p>
<p>La oxitocina (neuropéptido o cadena de aminoácidos) es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con la conducta maternal y paternal que es liberada por la glándula pituitaria o hipófisis. Esta hormona se encuentra en todos los vertebrados, aunque la evolución de los mamíferos la adaptó al cuidado de la descendencia y la ampliación de los círculos sociales.</p>
<div id="attachment_17703" class="wp-caption aligncenter" style="width: 430px"><img class="size-full wp-image-17703           " style="margin-top: 4px; margin-bottom: 4px;" title="Modelo CPK de la molecula Oxitocina" src="http://www.prensaria.com/wp-content/uploads/2013/03/molecula.jpg" alt="CPK model of the Oxitocin molecule" width="420" height="284" /><p class="wp-caption-text">Modelo CPK de la molecula Oxitocina (imagen: <a href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File:OxitocinaCPK3D.png" target="_blank" rel="nofollow">MindZiper/Wikipedia</a>)</p></div>
<p><span id="more-17704"></span><br />
En  <em>La Molécula de Moral. La fuente de amor y prosperidad </em>(Flanagan-Cato 2012), el neuroeconomista Paul J. Zak describe una intersección fascinante de la neurociencia, la antropología cultural, la economía, la filosofía y la política. Sus principales estudios relacionan la oxitocina con la confianza social, una investigación biológica de la conducta ética. La fuente de esta relación la encontramos en un experimento económico realizado en 2005 (Zak, Stanton, and Ahmadi 2007) en el cual se analizó el comportamiento de los participantes que, para asombro de Zak, los individuos que presentaban una mayor confianza en el comportamiento pro-social eran quienes tenían un mayor nivel de oxitocina en la sangre.</p>
<p>El investigador considera que este péptido, favorecido por la evolución, promueve el comportamiento maternal y social, incluso la monogamia en una variedad de especies. Muchos de los comportamientos sociales que no pueden ser explicados por la oxitocina están asociados a variaciones en la testosterona, por ejemplo, las diferencias en el comportamiento sexual, la infidelidad, la aplicación de reglas y la agresión. Asimismo, diversos problemas de comportamiento, adquiridos ya sea por maltrato en el crecimiento o problemas congénitos, tales como el autismo o la psicopatía, pueden estar relacionados con una disfunción de oxitocina. A pesar de que estos problemas específicos de salud mental son notablemente diferentes, los individuos afectados y la sociedad misma se beneficiarían considerablemente si las investigaciones sobre la oxitocina dan pistas para tratar y prevenir estos graves problemas de conducta.</p>
<p>Por otra parte, el doctor Zak propone que las actividades de la comunidad, tales como el baile, la vida en la naturaleza y la búsqueda espiritual promueven la liberación de oxitocina proporcionando una sensación de bienestar general. Además de las aplicaciones clínicas, las investigaciones acerca de la oxitocina pueden traducirse en enfoques de psicología positiva, ya que uno mismo puede proveerse los regímenes de higiene emocional con dosis adecuadas de convivencia —y de oración, según sea el caso—, ideadas para mejorar nuestra secreción de oxitocina.</p>
<p>Referencias<br />
Flanagan-Cato, Loretta M. 2012. «Are You Responsible for Your Hormones?» <em>Cerebrum-Dana Foundation</em>. http://www.dana.org/news/cerebrum/detail.aspx?id=39296.</p>
<p>Zak, Paul J, Angela A Stanton, and Sheila Ahmadi. 2007. «Oxytocin Increases Generosity in Humans.» <em>PLOS ONE</em> 2 (11): e1128. doi:10.1371/journal.pone.0001128. http://dx.plos.org/10.1371%2Fjournal.pone.0001128.</p>
<p><em><em> </em></em></p>
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